domingo, 28 de junio de 2009

A mi no me pegaba, cuando el maltrato no lo ves...

A mi no me pegaba..., es mi particular historia de maltrato, a pesar de que hace casi dos años que me separé, escribir sobre lo que pasó me ayuda a seguir reflexionando, aprender sobre ello a conocerme mejor y no caer en viejos errores.

A modo de introducción

Soy una mujer que siempre ha tenido claro lo que ha querido en la vida sin muchas ambiciones, de grandes convicciones y con una gran conciencia social. Nací y crecí en un barrio marginal de Albacete famoso, no por tener buena reputación, un lugar donde a nadie le gustaría vivir donde la delincuencia y la droga ha campado a sus anchas, pero también donde viven personas trabajadoras, humildes y luchadoras; éstas personas han sido las que a lo largo de los años han conseguido la evolución del barrio y su mejora respecto a años anteriores, pero su leyenda negra todavía persiste aunque ahora tenga más de leyenda que de negra. Albacete una capital de provincia con poco mas de 150.000 habitantes, no tiene la influencia de ninguna ciudad grande lo que justifica en parte su ambiente provinciano.

Desde muy joven he sufrido la discriminación, el rechazo y la incomprensión por el simple hecho de vivir en esa zona de la ciudad, de pequeña no lo entendía y no le daba mucha importancia, pero a medida que crecía me daba cuenta de lo injusto que era el mundo, ésto me enseñó no a negar mi procedencia social, pero si evitar hablar de ella a no ser que la persona me valorara por lo que era y para ella ese hecho no significaba ni cambiaba nada. En la adolescencia empezaron mis inquietudes y mi particular lucha por las injusticias sociales vinculadas a esa zona de la ciudad que abarca dos barriadas que comparten muchos problemas sociales y de convivencia, trabajando como voluntaria en diferentes proyectos sociales que se realizaban en dicha zona sobre todo en el ámbito educativo con niños a través del movimiento asociativo, este trabajo voluntario se convirtió en mi trabajo al principio como monitora de actividades juveniles, después como educadora de calle y finalmente como educadora social, trabajando en multitud de proyectos de diferentes ONGS.

Debido a mi trabajo conozco los recursos y los protocolos de actuación que existen para mujeres maltratadas en mi ciudad, me había familiarizado con el maltrato más evidente y no era consciente de que yo también era una mujer maltratada. [...]

2 comentarios:

  1. Hola Loly ese maltrato que sufriste, la marginación, el rechazo entre otros es un gran mal de estos tiempos y que lo sufren millones de personas en sus propias ciudades, cuando emigran a otros pueblos o países, por su opción sexual, creencias religiosas, raza etc, y ese maltrato es peor que el físico ya que si el físico no ocasiona daños permanentes incluso a veces puede superarse más rápido que el otro.

    Saludos y te felicito por el gran aporte que hace tu blog tratando estos temas.
    Saludos.

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  2. Hola TAG, gracias por tu comentario un primer paso para enriquecernos este mi humilde blog. Como bien sabes el maltrato a las personas puede adoptar numerosas caras unas más visibles que otras. Todas son igual de dañinas y peligrosas pero cuando ese mal viene de la persona que supuestamente te quiere, te ama es destructiva.

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