lunes, 21 de septiembre de 2009

A mi no me pegaba, cuando el maltrato no lo ves (V)

Había perdido demasiadas cosas por el camino, mi determinación, mi autoestima, mantenía una lucha interna entre mi esencia mi forma de ser y lo que él me decía que debía ser, ya casi no me arreglaba parecía un alma en pena y eso fue peor, aparecieron comentarios como: “Has cambiado ya no eres la chica alegre de antes”, “siempre estás enfadada, no se te puede decir nada, con malas caras” "donde vas con esa pinta, no te puedes cambiar"... y yo aguantando, aguantando, empecé a caer en una espiral cada vez más profunda más negra, lloraba por cualquier cosa, no tenía ganas de nada, a penas dormía y me sentía muy sola, me había convertido en una zombie, para colmo en mi trabajo pedí una reducción de jornada para terminar de una vez la carrera y cuando volvía solicitar la jornada completa me dijeron que no, él no compartía nada, se preparó unas oposiciones y durante dos años permití que no hiciera nada que se dedicara a estudiar por supuesto que se las sacó, pero a mí de poco me sirvió porque seguía controlando el dinero cada uno aportaba una parte yo casi la mitad de mi sueldo pero como era pequeño casi no me quedaba nada y él disfrutaba de caprichos su sueldo era mucho mayor, presumía de su situación como si yo estuviera al margen, empezó a echarme en cara el tema económico, que si no tenía aspiraciones que si nunca saldríamos de ese casucho, (pues odiaba vivir en una “vivienda social” como él la llamaba rodeado de gentuza refiriéndose a los vecinos, en su mayoría currantes, con estudios básicos), que no pensaba en el futuro, en dar una vida mejor a nuestros futuros hijos. Yo le decía que sus planteamientos eran muy estereotipados que era cuadriculado, que lo material no da la felicidad, que lo más importante para unos hijos es el cariño, la atención y poder estar con sus padres, no rodeados de un montón de cosas llenos de soledad, pero daba igual lo que dijera hacía tiempo que dejó de escucharme.

Un día ordenando los cajones de nuestro armario, descubrí una caja de prozac, le pregunté que por qué tomaba antidepresivos y cómo no me lo había comentado, me dijo que no era grave que no estaba deprimido se los habían recetado porque se sentía un poco desganado, sin fuerzas, bueno lo dejé estar pero sabía que no era verdad, la verdad era que no se los recetó nadie cuando trabajaba de celador robo un paquete de recetas previamente selladas y se las hacía él, también descubrí que se había automedicado desde que le conocí, con ansiolíticos tipo diacepan, tomaba todo tipo de pastillas para cada cosa, para la caída del pelo, para el cansancio…, pero ya me daba todo igual. Más a delante cuando fue funcionario y por la mutua le recetaron otro antidepresivo que se llama Cipralex y se prescribe también para la fobia social, un día vi en el ordenador una página de internet sobre fobia social que H consultaba y había hecho un test, le preguntaba por eso y nada, que lo hacía por curiosidad, entonces empecé a buscar información sobre todo los antidepresivos y la fobia social, me di cuenta que H compartía muchas característica de un fóbico social, intenté hablar con él pero fue inútil, cada vez era más hermético pasábamos días sin hablarnos, luego resultaron semanas, pasábamos de las discusiones y las broncas a esos grandes silencios.

Por casualidad dejó su correo abierto y vi varios mensajes de páginas que sobre mujeres rusas que buscan hombres españoles y viceversa, también descubrí que se carteaba con una inglesa o americana, no lo se exactamente y aunque él no sabe inglés utilizaba un traductor para ello, otra vez le pregunto y me dice que no es nada que sólo es por curiosidad, lo dejé estar, hasta que descubrí algo que me indignó tanto que se me abrieron los ojos de una. Fueron dos páginas: ( http://www.putalocura.com/ y lumilandia.net) en las que se había inscrito en sus correspondientes foros, en estas páginas los foreros se pasaban información sobre prostitutas que trabajan en la calle, en carreteras de todo el país, se inscribió con el Nick de "Dr. molo" cuando leí todos sus mensajes algunos inventados pero aún así, casi me muero, (no puedo contar lo que ponían porque todavía me afecta mucho, no sé si todavía sigue en ese foro pero tampoco me importa, yo había sido una estúpida y ese hombre era un H.P. auténtico, le daba igual todo, para él las mujeres somos entretenimientos, juguetes..., sólo pensaba en él, en conseguir lo que quería sin importarle nada ni nadie, no tenía escrúpulos y ya me lo había terminado de demostrar.
Entonces empecé a recordar pequeños comentarios, que poco a poco empezaron a encajar.

Él nunca me ha pegado, ni me ha gritado, si me ha humillado, ninguneado, marginado, despreciado y despojado de mi dignidad, su arma de destrucción masiva fue el silencio, la indiferencia, se metía en su mundo y pasaba del resto, sólo ha habido una cosa con la que no ha podido, con mi orgullo. Eso y dos amigas psicólogas compañeras de trabajo fue lo que me ayudaron a poner fin a esta historia.

2 comentarios:

  1. Hola Loly!! Agradecer tu paso y comentario por mi rincón, y gracias por esa fantástica frase que dejaste.
    Por lo que he leido (por encima, discúlpame que hoy ande sin tiempo), el título del blog es una reseña personal. Voy a enlazarte, para que en otro momento, con más tiempo, regrese por aquí.

    Saludos preciosa!!

    ResponderEliminar
  2. Hola Basileia, desde que encontré tu blog lo sigo me gusta mucho es muy bueno e interesante.

    Gracias a tí guapa un besico

    ResponderEliminar