martes, 10 de noviembre de 2009

UNA REALIDAD OCULTA, MALOS TRATOS Y DISCAPACIDAD

Casi a diario escuchamos o leemos noticias sobre discriminación, malos tratos, violencia de género, en suma, ejercida sobre las mujeres, pero poco se nombra la que sufren en silencio miles de mujeres con discapacidad.

Antes de seguir y para ceñirme a la realidad quisiera mostrar mi solidarización con los hombres afectados por discapacidades que también son víctimas de malos tratos, pero que sufren la discriminación de que sus casos de maltratos físicos y psicológicos no sean tan denunciados ni publicados.

Si eres una mujer con discapacidad, puedes tener el doble de riesgo de sufrir malos tratos. Rechazo social a tu minusvalía, oposición social a tu derecho a ser madre, menor cualificación profesional, falta de estudios básicos, abuso físico y sexual. Son actos violentos que vulneran o dañan tus derechos como persona.

TU DISCAPACIDAD TE HACE MÁS VULNERABLE POR:
  1. Ser menos capaz de defenderte físicamente.
  2. Tener mayores dificultades para expresar los malos tratos, debido a problemas de comunicación.
  3. Dificultades de acceso a los puntos de información (barreras arquitectónicas, de comunicación…)
  4. Autoestima más baja y menosprecio a tu propia imagen.
  5. Conflicto entre los papeles tradicionales de estos mismos en la mujer con discapacidad.
  6. Mayor dependencia de la asistencia y cuidados de otros.
  7. Miedo a denunciar el abuso por temor a perder los vínculos afectivos y los cuidados.
  8. Menor credibilidad al denunciar.
  9. Pero sobre todo el PREJUICIO SOCIAL hacia la DISCAPACIDAD

Los tipos de malos tratos añadidos que pueden sufrir las mujeres afectadas por una discapacidad se dividen en :


VIOLENCIA ACTIVA
ABUSO FÍSICO: administración de medicinas sin necesitarlas y decirle por dónde se tiene que mover, cuándo y con quién
ABUSO EMOCIONAL: insultarle, criticarle, ridiculizar su cuerpo o sus capacidades y sobreprotección
ABUSO SEXUAL: violaciones y abusos sexuales

VIOLENCIA PASIVA
ABUSO ECONÓMICO: emplear su discapacidad para la mendicidad y abusar de su dinero y bienes
ABANDONO FÍSICO: descuidar su alimentación, abandono en su atención personal, abandono en su higiene, falta de supervisión, avergonzarse de su discapacidad
ABANDONO EMOCIONAL: no valorar su opinión, avergonzarse de su existencia e ignorarle

Esta invisibilidad ha provocado que toda una generación de mujeres que ahora tienen más de 30 ó 40 años haya crecido sumergida en una serie de condicionantes que ha marcado su existencia, soportando niveles de presión social, familiar e institucional de tal magnitud difícilmente soportables y que serían objeto de denuncia si recayera sobre otro individuo. Las distintas formas y ámbitos en los que padece la discriminación las mujeres con discapacidad.
En cuanto a violencia y abuso, Marita Iglesias, experta en Mujer y Discapacidad de la AIES, en su artículo «Mujeres y discapacidad: la doble discriminación» escribe: “Ser una mujer con discapacidad tiene un significado: experimentar continuas discriminaciones, violaciones de los derechos humanos, exclusión de los entornos de vida, etc. Las violaciones físicas y psicológicas, sufridas y raramente expresadas, fuerzan a esas mujeres a recluirse en ellas mismas no reconociéndose como individuos. Son receptoras de mayor número de abusos que las personas sin discapacidad (en una ratio de dos a cinco veces más) y raramente se denuncia. ¿Por qué?

Estas son algunas de las razones (“Informe sobre Violencia y Mujer con Discapacidad”, Proyecto METIS, Asoc. IES, 1998)

- Variación en la definición del concepto de maltrato.
- Dificultad para reconocer como señales de maltrato circunstancias que se asocian de forma “natural” a la condición de mujer con discapacidad.
- Dificultad para identificar como malos tratos algunas de las situaciones que se definen como abandono físico o maltrato emocional.
- La falta de credibilidad que se otorga a una mujer que tiene problemas de comunicación o mentales.
- Dificultad “moral” de la sociedad en reconocer que una mujer con discapacidad haya podido ser objeto de violencia o abuso.
- Divergencias metodológicas a la hora de analizar las causas y consecuencias de la violencia sobre mujeres con discapacidad.

Todas estas circunstancias van creando seres con un nivel muy bajo de autoestima, sin identidad frente a estereotipos creados para las mujeres y a los que aquellas afectadas por una discapacidad es difícil que puedan ajustarse.

El género es el factor más influye para crear este silencio alrededor de la posición de las mujeres con discapacidad, a la vez que género y discapacidad vienen a convertirse en sinónimo de dependencia, la cual encierra a estas personas en un círculo del que resulta bien difícil salir.
“Ellas, las más discriminadas, tienen que preparar el camino para la consecución de los valores éticos universales que representan la gran oportunidad y el gran cambio de nuestro siglo. Tienen que asegurarse de que la diversidad esencial de la humanidad sea respetada y confirmada.”

Malos tratos y discapacidad, un tema que está saliendo poco a poco a la luz pública pero del que todavía queda mucho trabajo por hacer y mucho que decir e investigar.

Mujeres con o sin discapacidad debemos luchar y trabajar conjuntamente concienciando a toda la sociedad de que nadie está libre de este monstruo atroz que es el de los malos tratos no sólo porque muchas mujeres con discapacidad lo son por el mal trato recibido de sus parejas, sino porque perseguimos los mismos objetivos.


Fuente: documento, LA VIOLENCIA DOMÉSTICA E INSTITUCIONAL HACIA PERSONAS CON ALGÚN TIPO DE DISCAPACIDAD, elaborado por: MAR DALMAU CASELLES y CÈSAR GIMENO i NEBOT.

1 comentario:

  1. Es lamentablemente una realidad, nosotros (si por que también soy discapasitado) peleamos mucho por nuestro lugar en este pequeño planeta, discriminación, odio, impotencia son cosas que sentimos, sin embargo yo sobresali, pero no dire que fue facil, por que la verdad fue dificil y bueno saludos y los invito a Renta silla de ruedas Cancun

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