jueves, 11 de marzo de 2010

Algunas Características de mi maltratador

Analfabeto emocional, semblante duro, serio y frío: desde el principio me pareció muy serio, eso le daba un aire misterioso y de hombre maduro. Pero con el tiempo me pareció muy raro,muy distante, poco cálido, apenas se reía y cuando lo hacía parecía una caricatura y casi siempre de las desgracias ajenas, nunca me supo explicar sus sentimientos, no me hablaba de ellos y en todo el tiempo que estuvimos juntos lo más cariñoso que me dijo fue: “Te quiero” y “ me has hechizado, que ésto no sé como tomármelo, la verdad, ¿Seré una bruja?, nunca lo he visto llorar y sólo una vez emocionarse por algo, cuando le dije que me llevaba mi mascota una gata que todavía no he podido recoger.


Inmaduro: no se enfrentaba a los problemas, se iba sin decir nada , cuando venían familiares míos a casa y no estaba de humor se encerraba en la habitación y no salí ni a saludar ni nada, no asumía sus responsabilidades toda la culpa era mía, era de coger rabietas y entonces venía su silencio su indiferencia ya podía intentar hablar con él que era imposible.


Estafador: trapicheando con la declaración de la renta poniendo datos falsos o pensando cómo estafar a las aseguradoras, puso denuncias falsas de robo para cobrar del seguro.


Envidioso: muy envidioso de todo el mundo, sobre todo de los que disfrutaban de la vida, de los que disfrutaban con poco, con criticaba con guasa sarcástica.


Carente de empatía: no entendía que yo estuviera triste, o que sus reacciones me hería y me hacían mal, me decía que era una ingenua utópica, no se creía que me pudiera hacer daño con sus silencios o con sus sarcasmos, pensaba que las emociones eran de personas débiles.


Dormilón: dormía muchísimo por la noche, a veces a media mañana se echaba en el sofá y las siestas de horas y me decía que se sentía cansado. Era muy poco activo la mayoría de las veces, sin embargo, en otras empezaba hacer cosas al “tun tun”, sin sentido, sin necesidad algunas eran absurdas o al menos desde mi punto de vista, como ir al campo y tirar comida para los animales del bosque, cómo si no supieran buscarse la vida! O empezar a poner el suelo de madera destrozando las paredes y dejándolo a medias.


Vago: su ley la del mínimo esfuerzo, rara vez salía de él colaborar en las tareas o en ayudar a un familiares en mudanza u otras actividades. Cuando se estaba preparando las oposiciones entraba en los foros metiendo bulos, dando información falsa para confundir, decía que quería desanimarlos. Eso sí los demás tenían que desvivirse por él.


Consumista: podía pasar toda la vida en unos grandes almacenes y si es el Corte inglés mejor, obsesionado con las marcas, pensaba que le daban prestigio que era más molón con lo último en tecnología o cosas para el hogar, la cuestión era comprar, aunque no lo necesitara, para aparentar un estatus una posición.


Egoísta y egocéntrico: lo más caro siempre era para él, no lo compartía y si alguna vez lo cogía como era el caso de la DSN de Nintendo me lo echaba en cara que estaba enganchada o cosas así. Su dinero era suyo y el mío de los dos, nunca me dijo lo que ganaba lo supe al ver una de sus nóminas, rara vez tenía algún detalle y cuando el trabajo empezó a empeorar para mí y cobraba mucho menos, me echaba en cara que apenas aportaba dinero cuando yo aportaba la mitad de mi sueldo y él no llegaba a un tercio del suyo y no estábamos agobiados con las facturas. Cuando se fue a Algeciras dio de baja la línea de Internet el año que estuvo fuera, me dijo que no podría aportar dinero a casa que tendría yo que llevar los gastos porque él tenía que mantenerse allí, por ese tiempo yo estaba cobrando el paro no me importó hacerlo a pesar de que sus gastos serían menores puesto que compartió piso.


Muy reservado, introvertido y retraído: apenas me hablaba de él y lo que me dijo resultó mentira, cuando se enfadaba o algo le molestaba nunca me lo decía simplemente se callaba y su semblante se endurecía mucho más, ha llegado a estar un mes sin hablarme estando viviendo juntos. Si creía dominar un tema al final demostraba un asco y desprecio por todo lo que dijeran los demás. Si no dominaba o no le interesaba, no te hacía ni caso. Nunca hemos resuelto los problemas, se metía en su introversión y dejaba que el tiempo los solucionara, salvo cuando nos separamos que ya no tenía sentido hablar de nada. Tiene un amigo y apenas se relaciona con nadie, nunca iba a las cenas de trabajo, no mantenía las relaciones con conocidos o compañeros de trabajo yo no conocí a ningún compañero suyo, sólo a su amigo. Su comunicación era el silencio, su castigo era el silencio, me sentía sola en compañía. Me contó muy poco de su experiencia en Algeciras, me hablaba de sus compañeros, pero no de sus compañeras.


Me mantuvo al margen de casi todo lo suyo: no quiso que conociera a su familia, la conocí por presión de su madre y fue después de tres años de novios y seis viviendo juntos, nunca he vuelto a ir, ni a comer, ni a cenar, ni por Navidad, no quería, decía que eran muchos de familia. No quiso que fuera a verlo a Algeciras que por motivos de trabajo estuvo un año viviendo allí, no me lo dijo directamente siempre había una excusa para que no fuera. Me ocultaba invitaciones para ir a comer o cenar a casa de su hermano, él decidía, invitaba a sus familiares a casa justo las dos tardes que yo trabajaba y si no preguntaba porque veía las pruebas de la visita, no me enteraba.


Totalmente estereotipado: vive encorsetado por los estereotipos, si no tienes dinero no eres nadie, por la calle no se come, la mujer que es guapa es tonta, los pobres son unos marginados, el mundo es de los fuertes, le daba vergüenza que dijera que se teñía el pelo porque era poco varonil, un día le pedí que me comprara compresas y me dijo: ¿Qué va a pensar la gente de mí?…


Misógino: criticaba cruelmente a las mujeres, las tachaba de tontas, poco capaces, sensibleras.., las tenía clasificadas en dos grupos, con las que se casaría y con las que sólo se acostaría. Cuando discutía con él sobre esas críticas o pensamientos me decía “Tú eres distinta”, algo que nunca entendí. Creía que las mujeres nacemos con una fregona bajo el brazo y que en casa había duendes que hacían las tareas del hogar, porque yo nunca hacía nada.


Mentiroso compulsivo: mentía por todo, hasta lo evidente, al principio lo creía, pero para ser un buen mentiroso hay que tener mucha memoria, cosa que no tiene y yo sí, lo pillé en muchas pero al final ya ni se lo decía y me reía, todo era fachada y tenía un mundo inventado.


Narcisista: estaba por encima del bien y del mal, él era perfecto, lo suyo era lo mejor, él mundo le debía la vida, tenía unos aires de grandeza que me parecían ridículos, soñaba con ser rico, con tener un regimiento de sirvientes, basaba en ello su felicidad en tener dinero, cosas porque así la gente le respetaría, me decía de tener un arma para protegerme no sé de qué? y le dije que nada.
Celoso y preguntón: celoso de todo aquel que me dijera cosas agradables o que me hiciera regalos o se interesara por mí, me espiaba el móvil y la cuenta de messenger. Cuando saludaba a alguien me hacía un interrogatorio sobre quién era de qué lo conocía..., dejé de saludar a la gente, porque ma agobiaba con tanta pregunta.


Criticón destructivo: sus críticas eras corrosivas, puro sarcasmo, no se escapaba nadie, sólo veía los defectos de los demás y los engrandecía, ridiculizaba a la gente y se reía cruelmete de ellos, de sus necesidades, no aportada nada positivo, su lema era "antes de que me critiquen, critico primero."


Cobarde: rara vez me miraba a los ojos cuando sabía que tenía razón. Huía de todo aquel que descubría sus fechorías o conociese algo de él. Criticaba a mis amigas que lo habían calado e intentó separarme de ellas, con algunas lo consiguió . Pocas veces hablaba de cara con nadie si se le oponía, no se mojaba en las conversaciones. No daba la cara ante los problemas y decía sus verdaderas opiniones, luego en privado les criticaba.


Vengativo: cuando quería vengarse no quería mancharse las manos, ni dejar rastro, una vez en el garaje de nuestro edificio me dijo que abriera la puerta del coche con fuerza y la dejara caer para que golpeara en la puerta del coche del vecino para dañarle la pintura, porque sus hijos, (un niño de 10 años en ese entonces y un bebe), le habían dado al suyo.


Falso: más falso que Judas, nunca era lo que parecía

Algunas de sus lindezas: “Luego hablamos”, luego era igual a nunca, “Impides que prosperemos”, a prosperar se refería a tener más dinero, comprarnos una casa más grande, un coche más caro… “Este piso es una mierda”, por ser una Vivienda de Protección Oficial aunque era de obra nueva, al final se quedó él porque yo quise y él prefería vendérsela a un extraño antes que a mí “Aquí no vive más que gentuza”, refiriéndose a los vecinos por ser trabajadores, obreros “Los extranjeros no traen más que problemas y miseria nos quitan el trabajo y nos van a invadir, a los dos meses de separarnos estaba consolándose con una chica de origen paraguayo, “Estas desperdiciando tu potencial con esos trabajos de mierda”, mi trabajo era de educadora social en una zona marginal de mi ciudad, tenía un sueldo mileurista al principio que fue a menos pero me gustaba mucho y no nos comían las deudas, "te gusta complicarte la vida", esta frase la decía cuando discutíamos sobre mi trabajo,…


Promesas que nunca se cumplieron: un viaje al extranjero, viaje a Algeciras y alrededores para que me lo enseñara, tener familia ¡Gracias al cielo!, felicitaciones, regalos, detalles, conocer al resto de su familia, no me presentó a dos hermanos y a una hermana, uno de sus hermanos no lo he llegado a conocer en casi 10 años de relación, los otros dos los conozco por fotos, cenar fuera de casa o tomar unas copas, desde que nos fuimos a vivir juntos jamás salimos de fiesta juntos...




Estas son sólo algunas de sus características pero hay muchísimas más y mucho más excentricas, como para escribir un libro, pero creo que no es necesario apuntarlas todas.

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