sábado, 13 de marzo de 2010

Enfrentarse al Perverso Narcisista

Vencer a este tipo de personajes, o intentar vengarnos de ellos es prácticamente imposible e implica un coste emocional muy alto. En todo caso, la víctima debe analizar el problema "fríamente", dejando de lado la cuestión de culpabilidad. Para ello debe abandonar su ideal de tolerancia absoluta y reconocer que alguien a quien ama presenta un trastorno de personalidad que resulta peligroso para ella del que debe protegerse.

Una de las reglas esenciales que debemos cumplir cuando nos acosa un perverso moral, es dejar de justificarnos. Todas las cosas que hagamos o digamos se pueden volver en contra nuestra.Al principio, cualquier cambio de actitud tenderá a provocar un aumento de las agresiones y de las provocaciones.

No tiene sentido tratar de dialogar con el agresor porque toda palabra que se utilice con él puede volverse en nuestra contra y traerá más agresión. Los mensajes del perverso narcisista son ambiguos e imprecisos deliberadamente. Mantienen expresamente la confusión para luego poder decir que ellos no hacen nada, si se les reprocha.

Se trata de un camino sin salida; la única salida es cortar la relación por completo tratando de encontrar apoyo en la familia, amigos o un psicólogo.
A nivel nacional, no hay leyes que nos protejan de este tipo de personas y además estas agresiones son muy difíciles de probar por su carácter silencioso y porque, de necesitar testigos, normalmente serán amigos, conocidos de ambas partes o comunes y quizás no tengan voluntad de enfrentar esa situación comprometedora. Como primera medida, lo mas sano es rápidamente alejarse del agresor y, si hubiese alguna posibilidad de demostrar con testigos este maltrato, tal vez se pueda llevar el caso a la justicia.

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