martes, 9 de marzo de 2010

Una carta muy especial

Llevo días pensando en ti, hasta hoy no me he atrevido a escribir. Eres una mujer muy especial, he tardado tiempo en conocerte, en saber ¿Qué quieres? , ¿Quién eres?, pero puedo afirmar, que tengo ante mí a una persona excepcional, muy especial.

Te quiero con todas tus virtudes y defectos, ahora me doy cuenta de ello; amar es saber rectificar, es aprender a valorar pequeñas cosas del día a día que representan la dedicación y el esfuerzo personal, las ganas por crecer y mejorar, las ansias por intentar ser cada día un poquito mejor y compartirlo con los demás.

Admiro tu valentía tras luchar noche y día, por superar difíciles caminos, por dar lo mejor a tu familia, por ser quien eres hoy. Sé que meses atrás nunca pensaba en ti, pasabas desapercibida entre mis pensamientos. En ese momento no supe encontrar el tiempo que tanto te merecías, no supe atender a tus demandas ni supe prestarte la atención que a gritos pedías; por ello hoy, en esta carta, te pido perdón, nunca jamás volveré a cometer el mismo error.
Pienso en todo lo que has conseguido y siento realmente orgullo al ver cumplidos tus objetivos. Tienes una familia hijos que te adoran, un trabajo en el que los compañeros te apoyan, un pequeño negocio fruto de tu esfuerzo que va viento en popa; puedes sentirte satisfecha, eres una gran mujer, una mujer de éxito, te felicito por ello.

Hasta ahora sabes que nunca te he dicho cuanto te valoro y aprecio; por ello, he decidido sentarme frente al espejo y escribir esta carta, necesitaba mirarte a los ojos y hablar contigo de nuevo. Hoy por fin puedo hacerlo, sin miedo y decirte sinceramente lo mucho que te quiero.

Para terminar, me gustaría añadir un consejo: Sigue así, estoy orgullosa de ti. Desde ahora tienes mi apoyo, no vuelvas a dudar de ello.
Por cierto, ¿Te he dicho lo guapa que estás hoy?

A mi Amor Propio,

FDO: YO



En ocasiones, en algún momento de nuestra vida, por instantes..., podemos dejar de querernos. Si eso ocurre, con más o menos ayuda, podemos recuperar aquella autoestima perdida y darle el reconocimiento que se merece, por ejemplo, con una carta.

Hablar con nuestro "yo interior" es una tarea que muchas veces dejamos aparcada, y quien mejor que nosotros para reflexionar, si es necesario corregir y por supuesto admirar nuestros logros.

Os animo a escribir una carta a vuesto "yo interior", vuestra autoestima, vuestros pensamientos...Seguro que tenéis mucho que decirles.


2 comentarios:

  1. Escribir es liberador, tienes toda la razón.
    Lo que escribes en este blog espero que libere a muchas personas.
    Haces mucho bien.
    Saludos cordiales.

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  2. Gracias Jordi, tienes razón, lo había oído muchas veces pero ahora lo he experimentado y es certo, libera mucho, sobre todo, en situaciones de ansiedad, te hace parar un poquito reflexionar y seguir adelante. Yo también espero que se liberen muchas personas.

    Un saludo

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