jueves, 6 de mayo de 2010

Dos de cada diez niños maltratados se convierten en maltratadores

Los niños que viven la violencia machista en casa, unos 800.000 en España según el Ministerio de Igualdad, desarrollan problemas de base neurobiológica, cognitivos y emocionales, según un estudio del Centro Reina Sofia de estudio de la violencia. Algunos de los resultados de este estudio, que se presentará a finales de año, se desprende que dos de cada diez niños han sido maltratados o testigos de la violencia de género se convierten en maltratadores por lo que se denomina "transmisión generacional de la violencia.


Cuando se analiza a los maltratadores, entre cuatro y cinco de cada diez, reconocen haber vivido en un ambiente de violencia machista o haber sufrido directamente los malos tratos por parte de sus padres durante la infancia.


Otro estudio puesto en marcha por el Centro Reina Sofía con jóvenes infractores de la Comunidad Valenciana reveló, además, que la cuarta parte de los jóvenes que tienen modelos próximos de violencia, presentan esta transmisión intergeneracional, pues un 40% agrede a su madre u otras mujeres de su familia, el 23,3% a los padres (ambos), el diez por ciento a su pareja o ex pareja y el tres por ciento a su hijo. El 30 por ciento restante suele agredir a otras personas de su entorno.


El maltrato daña hasta extremos inimaginables a los niños, provocándoles en numerosas ocasiones distorsiones cognitivas acerca del mundo o distorsiones emocionales y se deben a que los malos tratos no dejan inmune la biología que subyace a estos procesos.


Los niños que observan la violencia desarrollan mucho estrés, produciendo una hormona en sangre (cortisón) cuya sobreabundancia daña estructuras cerebrales que están ligadas al control de la conducta agresiva o violenta, como son las amígdalas y el hipocampo.


Además, estos niños pueden tener distorsiones cognitivas de cómo relacionarse en la pareja, porque de la observación de la violencia en el marco de la pareja, pueden aprender que la violencia es un recurso que puede usarse para la resolución rápida y efectiva de problemas y de conflictos, también desarrollan una baja autoestima por sentimiento de culpabilidad y el comportamiento violento hacia compañeros.


El Centro Reina Sofía estima que el 40 por ciento de los hijos de víctimas de violencia de género han sido testigos de ella, mientras que un 21,3 por ciento ha sufrido directamente malos tratos y tres de cada diez, han sido a la par víctimas y testigo. En el año 2008, los niños estaban presentes en el doce por ciento de los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas.

1 comentario:

  1. Hola, soy nueva en tu blog y te agradezco que des toda esta información.
    Por desgracias, sé que muchos niños maltratados, llegan a ser maltratadores cuando son agultos.
    No es mi caso ni el de otros tantos, que jamás pondríamos la mano encima ni a una mosca. Pero en el caso de mi ex pareja, él llegó a seguir todos los pasos de su padre.
    Un saludo

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