viernes, 10 de septiembre de 2010

El Carroñero de Almas


El hipercrítico es un carroñero del alma, porque su mordacidad, su ironía y su forma de herir es mortal, va directo donde más duele, donde más puede ofender y destruir. Algo que define al corrañero del alma es que jamás buscará soluciones a los problemas o defectos, únicamente le seduce, le encanta recrearse en las miserias y debilidades humanas del prójimo.

Puede imaginarse el lector casado con alguien así, para el que nunca, jamás se hace nada medianamente bien y que va despiadadamente a la caza de todos tus defectos, descuidos, lapsus..., miserias durante las 24 horas del día. Yo les digo ¡Es absolutamente isoportable!! Tú solo eres una mierdecilla que no da una, que siempre te equivocas, que no sabes hacer, decir nada ni comportarte ni vestirte..., eres atacado y ridiculizado, tu autoestima y sentimiento de comperncia no levantarán cabeza.

¿Qué hacer ante un carroñero del alma?
  1. No estar jamás disponible para este ripo de personas y huir de ellos como de la peste
  2. Ten bien presente que quien no respeta tu dignidad, carece de ella y no merece tu respeto, retírale tu amistad, tu confianza, tu amor y déjale que se pudra con sus críticas
  3. La mala crítica solo la ejercen ratas de alcantarilla que necesitan ocultar sus miserias mostrando tus defectos y presentándote como un indeseable para aparece ellos como seres estupendos
  4. La prueba más evidente de que te están haciendo una crítica destructiva, que no debes consentir, la tendrás al ver que van a por ti, a destruirte y anularte; no critica tus acciones, tu rendimiento, tu conducta, te critica a ti. Además el carroñero del alma es incapaz de encontrar lo bueno y noble que sin duda tienes como cualquier mortal.

"El lujo de ser mejores que los demás hay que pagarlo: la sociedad exige un tributo que ha de pagarse en tiras de pellejo" Jacinto Benavente



FUENTE: Aprendiz de sabio; de Bernabé Tierno

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