domingo, 10 de octubre de 2010

Reglas en las que se basan los Vampiros Emocionales

Los Vampiros emocionales, se rigen por sus propias reglas, no son justas pero sí muy consistentes.

"Mis necesidades son más importantes que las tuyas, las vuestras". Operan con el egoísmo de los depredadores, si nuestras necesidades coinciden con las de ellos, los Vampiros Emocionales pueden ser entusiastas, compañeros cariñosos..., en general podemos disfrutar de buena compañía junto a ellos. Pero todo cambia cuando nuestras necesidades entran en conflicto con las suyas, ahí es cuando sacan los colmillos y no dudan en morder, fastidiar, complicarte o joderte la vida con tal de conseguir lo que quieren.

"Las reglas se aplican a otras personas, no a mí". Creen que tienen derecho a sacar ventaja de no regirse por las reglas que seguimos los demás. Se saltan los turnos, no esperan en las colas, estafan, engañan, se creen por encima del bien y del mal...

"No es mi culpa, JAMÁS". Los Vampiros Emocinales, jamás cometen errores, nunca se equivocan y sus motivos siempre son puros, son las otras personas las que se aprovechan de ellos de forma injusta. Los Vampiros Emocionales no asumen la responsabilidad de sus propios actos, de su conducta, en especial cuando conduce a consecuencias negativas.

"Lo quiero ahora". Los Vampiros no esperan. Si nos interponemos en su camino o intentamos retrasar su gratificación nos encararán con gruñidos, nos reprocharán, nos maldeciran... y todo los que se les ocurra.

"Si no me salgo con la mía, me da una rabieta". Cuando no se salen con la suya, son capaces de crear una imponente serie de desdichas para las personas que len han negado algo. Son explosiones emocionale, manipuladoras. Muchas de las cosas irritantes que hacen cobran sentido cuando se las considera rabietas...


Fuente: "Vampiros Emocionales" de Albert J. Nernstein

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